30/04/2008

Tres Catorce

La malvada hipotenusa capturó a Pi ayudada por los catetos, dos hermanos sin escrúpulos que se habían desviado del camino recto. En la nota de rescate, amenazaba con fraccionar y quebrar a Pi hasta dejarlo menor que cero. Como prueba de que iba en serio, adjuntaba un decimal sanguinolento y una foto reciente del pobre Tres Catorce mutilado. Todos temíamos que, siendo Pi infinito, la caprichosa hipotenusa lo torturaría hasta cansarse o hasta que encontrase nuevas y más sádicas diversiones para ella y los catetos, con quienes, para mayor depravación, había caído en un triángulo vicioso. Al amanecer cogimos las redes y salimos a cazarla.

3 comentaris:

marina dijo...

Confiábamos que Pi aguantaría la tortura, sabíamos que durante un encuentro con el número de Planck, el Maestro, Pi había aprendido a autovalorarse. No caería tan fácilmente.

...


Muy bueno el cuento!
Ahora hacía tiempo que no te leía...
Saludos!
:-)

Carlos Arnal dijo...

Gracias, Marina! Me alegro de que te haya gustado.

De todos modos, a mí la frase final no me acaba de convencer y, ya que menciono las redes, creo que por su culpa el relato hace aguas.

Amaia dijo...

Claro,ahora entiendo por qué me sonaba tanto este micro,compré el libro Relatos en cadena ed.2008 y allí como relato ganador estaba este:se lanzará desde el trapecio. Correrá a través de la raíz cuadrada, sintiendo como el aliento de la malvada hipotenusa...
Una mezcla entre Ícaro y La malvada hipotenusa...
¿no recuerdo conocerte,tampoco haberte visto antes de donde he cogido el enlace,sin embargo tu última entrada en pameos Afterhours,me sorprendió por la coincidencia de haber estado hace escasos días en el estudiantil,de haber visto alguna mirada curiosa observándome,seguro que es casualidad porque ya digo,no creo conocerte,simplemente me pareció curiosa la coincidencia en ciertos aspectos.
Por cierto,dónde está ese punt verd de libros?

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